09




Cosas que vienen y van: un álbum ilustrado sobre la transformación






Hoy quiero compartir con vosotros otro libro sobre los cambios. Hace un tiempo os hablé de No te vayas, de Gabriela Keselman y Gabriela Rubio, y ahora me gustaría presentaros Cosas que vienen y van, de Beatrice Alemagna.

El tema de los cambios es especialmente importante en esta época del año, cuando muchos niños y niñas dejan atrás etapas y rutinas conocidas: pasar de la guardería al colegio, despedirse de estar todo el día con mamá o papá para entrar en un entorno nuevo, empezar cursos diferentes… Son transiciones que pueden remover muchas emociones, tanto en los peques como en las familias.




El recurso gráfico que da vida al movimiento


Una de las maravillas de este libro está en su diseño. Cada doble página incluye una hoja transparente: en ella, una ilustración en negro representa “algo que está”. Cuando pasamos esa hoja, lo que estaba en la derecha desaparece, pero al mismo tiempo se transforma y aparece de otra forma en la izquierda.

Así, el libro nos invita a experimentar con los ojos y con las manos el propio movimiento de la vida. Lo que desaparece no se va del todo: se convierte, se desplaza, se reinterpreta. Hay un dinamismo visual que acompaña a la reflexión emocional.







Un viaje por los cambios


Beatrice Alemagna recorre ejemplos cotidianos: una herida en la rodilla, las pompas de jabón, las lágrimas… Todos esos elementos que vienen y van pero a la vez dejan huella o se transforman en algo nuevo.

Al pasar cada hoja, no solo vemos cómo algo se va, sino también qué aparece en su lugar. Es un recordatorio gráfico y emocional de que nada se esfuma del todo: se transforma.




El estilo de Beatrice Alemagna


Parte de la magia del libro está en su estilo de ilustración. Beatrice Alemagna trabaja con técnica mixta, combinando pintura, lápiz y otros materiales que generan texturas muy ricas. Sus dibujos tienen un aire espontáneo, algo deforme, casi de “arte bruto”, como si estuvieran hechos por un niño. Esa imperfección buscada acerca mucho la obra a la mirada infantil: transmite frescura, autenticidad y una belleza que no depende de lo correcto, sino de lo expresivo.

Este estilo encaja perfectamente con el tema del libro, porque nos recuerda que la vida y los cambios no son lineales ni perfectos: son irregulares, inesperados y llenos de matices.




Y al final, el amor


Tras ese recorrido de cosas que cambian, se desvanecen o se transforman, el libro cierra con un mensaje profundo y sencillo:

“Solo algo perdura para siempre: el amor que tengo por ti.”

Es un final que abraza, que calma y que da sentido a todo lo anterior. La vida está llena de transformaciones, pero hay un hilo invisible que nos sostiene siempre: el amor.



Un álbum para acompañar


Cosas que vienen y van no es solo un libro para leer con niños, es también una herramienta para hablar de emociones, del paso del tiempo, de la aceptación de los cambios. Su propuesta visual, con esas transparencias que invitan al movimiento, lo convierte en un recurso ideal para trabajar la idea de transformación tanto en casa como en talleres creativos.




Cómo leerlo antes de la vuelta al cole



Leer Cosas que vienen y van puede convertirse en un ritual precioso en estos días previos al inicio de curso. Os recomiendo leerlo juntos, sin prisas, dejando que los peques toquen las páginas transparentes y descubran cómo las cosas cambian y se transforman.

Después, podéis invitarles a dibujar o nombrar sus propios “cambios”: qué cosas dejan atrás (por ejemplo, la guarde, las siestas largas, estar en casa con papá o mamá) y qué cosas nuevas llegan (el cole de mayores, nuevos amigos, nuevas aventuras). Esto les ayuda a poner palabras e imágenes a sus emociones y a mirar los cambios no como pérdidas, sino como transformaciones.

De esta forma, el libro no solo se disfruta como lectura, sino que se convierte en una herramienta de acompañamiento para que el inicio del cole sea vivido con más serenidad y confianza.